El principio de solidaridad permite que todos tengamos acceso, pero plantea un desafío: si surge una enfermedad compleja, el valor que recibe la EPS por el usuario sigue siendo el mismo.
El principio de solidaridad garantiza que todos estemos cubiertos, pero también nos invita a reflexionar sobre la realidad financiera del sistema:
- La UPC es fija: Ante un accidente o una enfermedad compleja, el valor que la ADRES le entrega a la EPS por ese paciente no aumenta; sigue siendo el mismo.
- Acceso garantizado: A pesar de los costos elevados de los tratamientos complejos, el sistema busca que el usuario mantenga su acceso a especialistas y centros de salud de alta calidad.
- Una pregunta necesaria: Si el costo de la atención supera por mucho lo que el Estado entrega, ¿cómo logramos que los recursos sean suficientes para todos?
Cuidar el sistema es entender que tu aporte de hoy financia la salud de alguien que lo necesita con urgencia, y mañana el sistema hará lo mismo por ti.
